23 diciembre, 1997
Invierno
Publicado en Arte, Biografía, Dibujos, Escritura, Material
(Badajoz.) Como atestiguan estas palabras, estoy de vuelta tras un par de meses y medio que me han hecho seguir madurando en Barcelona. Gran reencuentro, me refiero al releer lo escrito este Verano. Sí, lo sé, mi prosa es pésima. Siempre ocurre lo mismo. El caso es que precisamente hoy, pese a que ya lo estaba considerando desde que venía en el tren hace unos días, me he decidido a leer el contenido de este disquete. Y me paro a escribir otro tanto.
Aunque estas notas no sean muy precisas, por lo esporádicas, sí son muy útiles porque reflejan la distancia que separan momentos concretos. Así, mientras mis diarios en papel reflejan mejor el continuo cambio que son mis ideas, estas notas informáticas dan constancia de la diferencia entre los momentos de un todo. Me despido por ahora. Me voy a la Julia.[1]
Escultura: Papiroflexia mental.[2]
[En algún momento durante el Invierno, asisto como público al programa Crónicas Marcianas con amigos de la facultad, pero cuando salía Galindo y se jactaban de no enseñar tetas, o el niño prodigio Carlos Blanco. Desde entonces miro de otra forma la televisión, y cualquier otro medio de comunicación, desde el punto de vista de los productores y patrocinadores. (“¡Voy sobrao!”)]
[1] Bar conocido por su rica, barata y abundante comida. Algo inusual en mí.
[2] Idea fusilada de Santiago, un artista moderno francés de otra generación que conocí en torno a la publicación de Ombligo, una revista sobre arte en la que fui convocado por mi obra War(w)hole y que no sé si llegó a editarse.
