15 diciembre, 2004
Calle Morales
Publicado en Autoayuda, Biografía
He comenzado a sentir algo que me pensaba vedado. Cuando estoy por ahí haciendo nada, nunca he querido irme a casa porque no he considerado que la tuviera, pero ahora. Salgo con otra idea, voy a tal o cual, si(-)no vuelvo, mejor que delinquiendo.[1] Me encanta mi calle con todos pasando, niñas, macarrillas, madres, gitanos, viejas… la ropa tendía y las furgonetas en dirección contraria; los coches que paran, pitan y se van.
El trabajo de lo echado a perder:[2] “Recuperar el extravío humano liberado, se tolera la vociferación pública.” Más claro el ajun.