7 mayo, 1998
Arte y droga
Publicado en Arte, Reflexión
Los estados alterados producidos por la ingestión de enteógenos,[1] uso la palabra con precaución, no proporciona conocimiento alguno, salvo quizá el de saberse humano. Aplicando esto a la creación artística, el uso de enteógenos es paradigma del arte que yo entiendo. El arte es pensamiento artístico y las obras una forma de pensamiento mediante lo material. Si el arte no es estilo, ni corriente, ni lenguaje, los enteógenos no deben ser usados para crear composiciones distintas, para defender ninguna idea, para llamar de modo distinto a lo de siempre. Con estas palabras defiendo lo que entiendo habrá de ser el arte del siglo XXI, ya superados la Modernidad, lo Posmoderno y su debate.[2]
Idea para vídeo-instalación: Surge de exponer una conferencia acompañado de diapositivas. Se trataría de un espacio con tres pantallas al fondo, en principio, que sirven de marco para ilustrar mis ideas. Voz en off o usar un maniquí. No sé, no sé.
[1] Sustancias que inspiran, “que hacen brotar lo divino”. Dios en sí (y en mí), y no como agente externo. No confundir con alucinógenos (belladona, estramonio…).
[2] Por la lectura de Camino a Eleusis (1977) Albert Hofmann, Carl A. P. Ruck y Robert Gordon Wasson.