4 marzo, 1999
Natura/Cultura
Publicado en Ma(k)ia, Reflexión
Releyendo mis diarios me encuentro con la forma en que pensaba entonces. Me doy cuenta de que pese a encontrarme a un paso de donde ahora estoy, era justo lo opuesto. Me explico. Al principio me basaba en el binomio Clásico/Romántico y defendía una mezcla confusa entre Modernidad y Posmoderno. Yo reaccionaba contra lo que creía Posmoderno tomando una posición posmoderna, es decir, desde la cultura occidental la ponía en duda. Sin embargo, mi vertiente más personal (Uno=Todo=Nada, Sujeto/Verbo, Posibilidad 100%) me llevó, una vez lo distinguí, a la posición actual: [Tachón.] Bueno, es igual.
Solo quiero decir que este compromiso vital no es susceptible de ser mediado por ninguna lógica, lenguaje o método. Me sorprende cómo el modo en que pensaba ya contenía lo que ahora, de forma más compleja y contextualizada, sigo manteniendo. Supongo que esto es lo que se conoce como Espíritu.[1]
Hacer retornar la figura del artista al papel de chamán,[2] mezcla de artista, filósofo y científico, sin ser nada de esto, y su cometido: transmitir la capacidad de relacionarse con la totalidad. Este es el papel que cumpliría de existir naturalmente [3] (¿cómo se dice: en/dentro de/con?) la cultura.
[1] La Fenomenología de Hegel.
[2] Nada que ver con Joseph Beuys.