23 mayo, 1995
Carta no enviada
Publicado en Autoayuda, Fotos, Material
Últimamente soy un dechado de confusión, no sé lo que quiero exactamente, no sé cómo soy. No sé ni quién soy. Supongo que sabrás que he tenido problemas desde que llegué aquí, aunque sería más cierto decir que los problemas los arrastro desde hace ya tiempo, desde mucho antes de venir. No sé quién soy. Es decir, me estoy dando cuenta de que todo lo que se supone que me hace ser como supuestamente debo es falso. Vamos, que estoy pasando por una de esas cosas que salen en las películas que llaman crisis de identidad.

No importa una mierda a quien escriba, lo único que se repite en todas las malditas cartas es el grito de auxilio que mando a toda la gente con la que puedo hablar. Y ahora que me he dado cuenta, me he hartado de seguirme el puto juego. Basta de autocompadecerme y de actuar como si todo el mundo tuviera que estar pendiente de lo que me pasa. Llega un punto en que no sé si se me escapa de las manos y entra en el terreno de la locura. Supongo que no, porque todavía soy capaz de auto-analizar mi situación de manera no paranoica, sin que se me vaya la olla. Aunque bien mirado, quizá ya estoy loco y lo que me ocurre es que tengo una tremenda fijación por esta máquina de escribir, que es la única manera que tengo para expresarme.
LOCO O NO, YA EMPIEZO A ESTAR UN POCO HARTO DE TODO ESTO.