1 septiembre, 2004
Sin fecha 13
Publicado en Arte, Biografía, Ciencia, Educación, Entea, Escritura, Fotos, Ma(k)ia, Material, Reflexión
[Menorca.]
La escritura como testimonio de su propia posibilidad. En su deriva, la dispersión múltiple de los textos, fuerza el ejercicio de producción de sentido, agotándolo hasta revelar su límite: la experiencia del absoluto, el vacío, la nada. La iteración en el interior de lo mismo produce la diferencia. Cuando todo está dicho solo queda nada por decir.

Mircea Eliade (1951) El mito del eterno retorno. La producción de cultura y técnica que diferencia a la especie humana, constituye la procesión de un acontecimiento inscrito en el tránsito de la vida en (y de) la Tierra. No interesa tanto conocer el origen o el sentido que los propios seres humanos otorgan a su construcción del mundo individual o colectiva, como denotar que ese instinto singular es su esfuerzo por integrarse conforme a la ley. Solo que el imperativo fundamental es que nada permanece, salvo los modos de la transformación.
La especie humana intuye que hay un orden que la integra y del cual participa. Esta participación en la construcción social es el reflejo de ese orden que repite y emula a escala humana. No hay dos modos de enfrentar la irreversibilidad de lo que acontece, cíclica e histórica, rechazo y conformidad, sino un solo proceso de reintegración en la dinámica de la existencia biológica. La humanidad construye y constituye la escenificación del relato de su propio tránsito, desde el bostezo hasta su despertar, fundado en el anhelo de poder alcanzar en algún momento su edad de oro o autoconsciencia, la conformidad con la ley.
Conclusión: «El hombre moderno está irremediablemente integrado a la Historia y al progreso (…) que son caídas que implican el abandono definitivo del paraíso de los arquetipos y de la repetición.» Decadentismo o fe. «La diferencia del hombre moderno es el valor que otorga a la novedad, que para el tradicional eran hechos sin significación o (¡y ojo!) infracciones a la norma: faltas, pecados por los que ser expulsado del paraíso.» [El paréntesis y el subrayado son míos.]
Ficción: Ampliar el Día de la marmota[1] a una vida completa. Relatar cómo una persona rompe el karma al descubrir que no hace más que repetir su vida, porque murió con una cuenta pendiente. Adaptar según género.

[Badajoz.]
A veces escribo para ejercer la dificultad de leer lo que pienso. Escribir para aprender a desmigajar en el tiempo lo que dentro de mí permanece unido.
Una vez más: Pretendo articular el complemento del saber científico en un ejercicio con diferentes momentos. Por un lado, partiendo de la analogía de Diderot para datar la deriva estética y destacar los temas claves (1). Después, enlazar con lo Posmoderno (2), la situación contemporánea y las contribuciones de la nueva ciencia (3), para apuntar hacia la cultura global y la crisis del modelo occidental. Luego, deconstruir las ciencias humanas destacando el papel de la Educación artística. Y por otro lado, tomar los 3 ejes: estética – escritura – holística, para desarrollar un código resultado de aplicar el lenguaje del cómic al ámbito informático. Y con todo ello (oye), se elaborarán manuales con diversas aplicaciones multi-mierda: Lograr integrar visualmente distintos materiales didácticos.
Partimos desde la esfera terrestre y su continua deriva, flotando debido a la gravitación que la ata y a la vez separa de los demás planetas, moviéndose al son del latido que generan los agujeros negros y las supernovas. Imaginamos en retrospectiva, el origen de nuestro planeta como la estabilización cíclica de una antigua roca propulsada por alguna explosión cósmica.
Entendemos cómo esta deriva constante posibilita una temporalidad, en la que se inscribe lo que podríamos llamar vida biológica. Aunque aún ignoramos el salto hacia los seres celulares, ¿panspermia o la mera complejidad en su incesante entropía?, desde ahí asistimos al continuo ejercicio de la adaptación al medio en transformación bio/geo-lógicas. Hasta que súbitamente, entre ciertas especies de primates que recién han perdido su pelo y la capacidad de trepar, da comienzo la fractura, la caída.
Hipótesis: Supongamos que hay X tipos de homínidos diferenciados habitando la franja ecuatorial. Viven en manadas y viajan mucho, se encuentran continuamente y en ocasiones se cruzan. Surge una generación que supera y extermina a la anterior (Caín y Abel, los Yeti), que además interacciona con ciertas sustancias catalizando la consciencia. Quizá es bajo estas circunstancias donde surge la cultura matrifocal. Supongo que los acontecimientos que inician la cultura cohabitan en el mismo ciclo temporal: simios hábilis que totemizan al animal que ya no son.
Necesito secuenciar el tránsito desde los homínidos hasta la estabilización matrifocal. Enteógenos – matriarcado – totemismo. Luego, llega un punto en que el hombre se rebela contra el sometimiento sexual y arrebata todo el conocimiento arcano, escondiéndolo en el Secreto. Y de aquí, el origen de la apariencia en su permanente misé a nu,[3] el motor de la Historia en tanto que producción de objeto de sentido.
Programa de televisión: Vídeo-espiar famosos en su privacidad, sin permiso. Tensar límites.
Del (desiderio di) shock al show (hiper-barroco).
Del P. E .T al K.Ga.T [Del partido político a la secta religiosa.]
Continuación del camino 32 (Promethea): Relación entre movimientos corporales y experiencias extáticas, más chamánico [o dramático] que yoguístico.
[1] Atrapado en el tiempo (1993) Harold Ramis.
[2] Posando y pinchando con una radio-casete doble pletina, haciendo playback en realidad, en una fiesta de creativos en Madrid. Hubo peticiones y curiosidad en más de un asistente.
[3] “Puesta al desnudo”, del título completo de El gran vidrio (1923) Marcel Duchamp.