18 octubre, 2004
Soleá
Publicado en Autoayuda, Reflexión
Amanece lloviendo. Anoche llegué a pasar miedo; temer por la propia integridad. Quedan dos semanas de Octubre. Estoy completamente paralizado. No puedo emprender acción alguna. Justo antes del momento en que todo parece cumplirse y sin embargo se arrastra. Esta resistencia al suceso constituye la dislocación del ser-en-el-mundo, la incapacidad de habilitar una construcción de realidad que posibilite la fruición existencial. Te necesito Soleá.