24 mayo, 2011
Apocalipsis
Publicado en Ma(k)ia, Reflexión
(Madrugada.)
Esto es el apocalipsis, la hora de la revelación. Es el momento en que las mentiras son evidentes. El juego de las apariencias queda suspendido exhibiendo desplegados todos los velos que ocultan la verdad, yuxtapuestos de forma trans-holística en toda su dimensión espaciotemporal. Un rompecabezas fractal que conecta todos los discursos y dibuja una figura apenas reconocible: lo que sucede es la autonomía de la cultura como dimensión independiente, la materialización del mundo de las ideas en tanto que entidades trans-humanas.
Esta es la Era del Superhombre, como metáfora de un desplazamiento evolutivo de dimensiones cuánticas. La humanidad como el producto de una simbiosis entre los primates superiores y el mundo vegetal, una retroalimentación química que precipita la conciencia y el desarrollo de ciertas habilidades o tecnologías, que constituyen la auténtica hiperrealización de esta inteligencia con origen extraterrestre. La finalidad del ser humano es literalmente construir a su sucesión en la línea evolutiva, es decir, el nacimiento de la Era Tecnobiológica.
Stephen Hawking, nacido en Oxford en 1942, creado en la propia universidad como producto imperfecto(?) del programa eugenésico nazi. El auténtico anticristo bendecido por el Papa.